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lunes, 4 de noviembre de 2019

Uso de inhaladores

¿Qué tal enfermexs en potencia?

La semana pasada me mandaron entrar en la habitación aislada (os recomiendo leer mi anterior post sobre los diferentes tipos de aislamiento en el hospital) para ayudar a un paciente a usar su inhalador. No lo había hecho antes e iba con algo de inseguridad, pero fue más que fácil.
Para que no os pase como a mi, hoy os voy a explicar qué son y los tipos de inhaladores que existen.

La administración de fármacos por vía inhalatoria es el tratamiento de elección para enfermedades con obstrucción bronquial, ya que presentan ventajas sobre la vía oral. Hay dos tipos de inhaladores:


  • CARTUCHO PRESURIZADO
Para la correcta utilización y administración de este tipo, se debe sujetar el cartucho con los dedos índice y pulgar, y agitarlo suavemente. Después colocarlo en la boca del paciente e indicarle que realice una respiración profunda y que espire. A continuación, debe inspirar por la boca lentamente, y, al mismo tiempo, pulsar una sola vez el cartucho. Si hay que administrar más de una dosis, se deberán esperar al menos 30 segundos entre una y otra. Por último hay que enjuagar la boca.

Se pueden usar dispositivos espaciadores o cámaras aéreas para facilitar el uso, ya que en este caso no es necesaria la coordinación entre la inspiración y la administración del fármaco.


  • INHALADORES DE POLVO SECO
A diferencia del anterior, los inhaladores de polvo seco no requieren el uso de espaciadores ni de una sincronización de la inspiración con la liberación de la dosis, ya que la propia inspiración activa el depósito (contienen el fármaco en forma de polvo en el interior de una cápsula).

Habrá que introducir la cápsula en el inhalador, y presionar un botón para que esta se perfore, dejando el fármaco disponible para su inhalación. Después apretar la boquilla con los labios e inspirar enérgica y profundamente, para que la corriente de aire arrastre el polvo del fármaco hasta los pulmones. Es necesario repetir esto dos veces, para que la cápsula se vacie por completo. Por último, enjuagar la boca.


Y esto es básicamente lo más importante que teneis que saber, para que no os pase lo mismo que a mi! Si quedais con dudas, os recomiendo este pdf.

¡Hasta la próxima!

Primera imagen: Cámara espaciadora.

sábado, 26 de octubre de 2019

Nebulizaciones

Buenas, enfermerxs en potencia!

Hoy os vengo a hablar de un método de administrar medicación muy interesante: los nebulizadores. Se trata de un dispositivo que permite que inhalemos medicamentos en forma líquida, a través de una mascarilla o boquilla. Estas medicaciones tienen muchas funciones diferentes, pero las más habituales son expandir el volumen pulmonar y facilitar la expectoración.

En la planta en la que estoy se utilizan bastante, ya que muchos pacientes suelen tener problemas respiratorios, y saturaciones de oxígeno relativamente bajas. Debido a esto, tuve que aprender rápidamente a preparar una nebulización, y os lo voy a explicar. 

Las nebulizaciones consisten en colocar una mascarilla con medicación en la boca y nariz del paciente. Aquí debajo podemos ver las mascarillas que se usan en mi planta. Estos dispositivos tienen una antecámara (la porción verde) en la que se debe cargar el líquido para nebulizar, junto con un poco de suero para disolverlo.


Para que funcione, la mascarilla debe estar conectada a una toma de oxígeno, existente en todas las habitaciones del hospital. Los pacientes que necesitan nebulizaciones suelen tener también oxigenoterapia, así que hay que cambiar las salida de oxígeno de las gafas nasales a la mascarilla. Esto es un proceso muy fácil, ya que las tomas suelen venir con adaptadores para cambio de salida del gas. Si teneis curiosidad acerca de las tomas de oxígeno y sus partes, os dejo aquí un video que lo explica en más profundidad.



Después de cargar la medicación, le colocamos la mascarilla al paciente y subimos el oxígeno. Por regla general las nebulizaciones se ponen a 7 litros por minuto, y para comprobar que la nebulización esté funcionando correctamente, nos tenemos que fijar si de la mascarilla sale una neblina leve. En cuanto se termine el líquido, podemos volver a colocar las gafas nasales (u otro tipo de mascarilla) para que continúe con su oxigenoterapia.

Y así de fácil! Si os interesa el tema, os dejo aquí más información acerca de los nebulizadores. Y no os olvidéis de respirar hondo de vez en cuando, vuestros pulmones os lo agradecerán!