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sábado, 23 de noviembre de 2019

Fibrosis pulmonar

Buenas, enfermerxs en potencia!

En medicina interna tenemos todo tipo de pacientes, pero en el CHUS, nuestra planta tiene un par de habitaciones especializadas en pacientes de neumo, por lo que también es bastante común encontrarte con EPOCs, insuficiencias respiratorias, o incluso fibrosis pulmonar. 

La fibrosis pulmonar es una enfermedad que ocurre cuando los pulmones se dañan, produciéndose cicatrices, que endurecen y engrosan el tejido. Esto provoca disnea e insuficiencia respiratoria, que empeora conforma avanza la enfermedad. 


En la mayoría de los casos, las causas de la fibrosis pulmonar no se saben, por lo que la consideramos una enfermedad idiopática. Sin embargo, existen múltiples factores de riesgo entre los que encontramos: contaminantes ambientales, enfermedades previas del tejido conectivo, algunos fármacos, etc. 

Los síntomas más comunes suelen ser: disnea, tos seca, pérdida de peso, dolor en articulaciones y músculos, fatiga, e hipocratismo digital. Este último se trata de una complicación causada por una hipoxia cronificada, que causa un ensanchamiento de las puntas de los dedos de pies y manos. También se suele llamar "dedos en palillo de tambor".


Hasta el momento, aún no se ha encontrado un tratamiento que revierta la cicatrización pulmonar, ni que detenga completamente su avance. Los únicos medicamentos que se usan tienen el objetivo de tratar los síntomas o de enlentecer el desarrollo de más tejido fibroso. Además, la oxigenoterapia puede mejorar muchísimo la calidad de vida, ya que facilita la respiración, y reduce las complicaciones secundarias a la hipoxia. En último caso, los pacientes con fibrosis pulmonar se podrían considerar aptos para recibir un transplante de pulmón. 

Si os interesa el tema, os dejo aquí abajo algunos links que os pueden gustar:

martes, 5 de noviembre de 2019

Métodos de administración de oxigeno

Hola enfermerxs en potencia!

Hoy vengo a hablaros de los diferentes tipos de administración de oxigeno, pero antes, a método de introducción, debemos saber qué es la oxigenoterapia.
Se trata del tratamiento que aumenta la concentración de oxígeno en el aire que respira el paciente, con el objetivo de prevenir o disminuir la hipoxia.
Para conocerla, podremos realizar una gasometría arterial (de la que hablaré en otro post más adelante) o emplear un pulsioxímetro.

Retomando el principal tema de este post, los diferentes tipos de administración de oxígeno son:

  • CATÉTER O SONDA NASAL
Es un tubo de plástico flexible de unos 25 cm de longitud, con la punta redondeada y varios orificios en la zona distal. Proporciona concentraciones bajas de oxígeno (sobre un 30-35%) con flujos de 1 a 5 litros/minutos. Conviene cambiar la sonda cada 10/12 horas y cambiarla de fosa nasal.
Presenta una serie de inconvenientes como las úlceras en laringe por el constante flujo de oxígeno, o la distensión gástrica por la entrada de oxígeno y aire en el estómago.

  • CÁNULA O GAFAS NASALES
Tuboo de goma o plástico que se adapta a los orificios nasales. Proporciona concentraciones bajas de oxígeno (24-40%) con flujos de 2 a 6 litros por minuto. Precisa humidificación de oxígeno y es uno de los tipos de administración más cómodo, ya que permite hablar y comer fácilmente. 
Su inconveniente es la irritación de las fosas nasales.

  • MASCARILLAS
Son de plástico suave, y se colocan en la cara del paciente, cubriéndole la boca y la nariz. Usan concentraciones más altas de oxígeno, y existen tres tipos: 
    1. Mascarilla simple: proporciona concentraciones del 40 al 60%, con flujos de 5 a 8 litros/min. Precisa humidificar el oxígeno, y dan una sensación desagradable al paciente, ya que no permiten hablar ni comer. Se debe mantener una correcta higiene del lugar, y emplear una pomada lubricante.
    2. Mascarilla con bolsa: proporciona concentraciones hasta el 90%, con flujos de 5 a 12 litros por minuto. No se puede permitir que la bolsa se deshinche durante la inspiración.
    3. Mascarilla Venturi: proporciona una concentración fija de oxígeno independientemente del patrón respiratorio del paciente, del 24-50%, con flujos entre 3 y 8 litros/min. Nunca suministrar concentración diferente de la prescrita.
    4. Mascarilla traqueostomía: podeis ir al post sobre traqueotomía de mi compañera Olga para ver de qué trata esta técnica!
  • TIENDAS DE OXÍGENO
Es una tienda de plástico transparente e impermeable. Son de poco uso, y está casi limitado a pediatría. 
Sus inconvenientes son el difícil acceso al paciente, que este puede sufrir claustrofobia, y el gran peligro de incendio.


En esta tabla podemos ver las concentraciones de oxígeno que se generan gracias a los diferentes tipos de administración.


Aquí os dejo un vídeo con muchísima más información sobre el tema! Y también podeis leer esta presentación, que explica cómo se deben usar cada uno.


Y esto es todo, hasta la próxima!

Primera imagen: gafas nasales.
Segunda imagen: tienda de oxígeno.

sábado, 26 de octubre de 2019

Nebulizaciones

Buenas, enfermerxs en potencia!

Hoy os vengo a hablar de un método de administrar medicación muy interesante: los nebulizadores. Se trata de un dispositivo que permite que inhalemos medicamentos en forma líquida, a través de una mascarilla o boquilla. Estas medicaciones tienen muchas funciones diferentes, pero las más habituales son expandir el volumen pulmonar y facilitar la expectoración.

En la planta en la que estoy se utilizan bastante, ya que muchos pacientes suelen tener problemas respiratorios, y saturaciones de oxígeno relativamente bajas. Debido a esto, tuve que aprender rápidamente a preparar una nebulización, y os lo voy a explicar. 

Las nebulizaciones consisten en colocar una mascarilla con medicación en la boca y nariz del paciente. Aquí debajo podemos ver las mascarillas que se usan en mi planta. Estos dispositivos tienen una antecámara (la porción verde) en la que se debe cargar el líquido para nebulizar, junto con un poco de suero para disolverlo.


Para que funcione, la mascarilla debe estar conectada a una toma de oxígeno, existente en todas las habitaciones del hospital. Los pacientes que necesitan nebulizaciones suelen tener también oxigenoterapia, así que hay que cambiar las salida de oxígeno de las gafas nasales a la mascarilla. Esto es un proceso muy fácil, ya que las tomas suelen venir con adaptadores para cambio de salida del gas. Si teneis curiosidad acerca de las tomas de oxígeno y sus partes, os dejo aquí un video que lo explica en más profundidad.



Después de cargar la medicación, le colocamos la mascarilla al paciente y subimos el oxígeno. Por regla general las nebulizaciones se ponen a 7 litros por minuto, y para comprobar que la nebulización esté funcionando correctamente, nos tenemos que fijar si de la mascarilla sale una neblina leve. En cuanto se termine el líquido, podemos volver a colocar las gafas nasales (u otro tipo de mascarilla) para que continúe con su oxigenoterapia.

Y así de fácil! Si os interesa el tema, os dejo aquí más información acerca de los nebulizadores. Y no os olvidéis de respirar hondo de vez en cuando, vuestros pulmones os lo agradecerán!