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sábado, 9 de noviembre de 2019

Línea media

Hola enfermerxs en potencia! Hoy continuaremos con las vías intravenosas centrales. En realidad, aunque nos referimos a la línea media como un CVC (Catéter Venoso Central), esto no es totalmente cierto, pues no alcanza un vaso mayor en sí como las PICCs o los CVC canalizados.

Antes de comenzar con la línea media, os recomiendo visitar la entrada de Catéteres Venosos Centrales para refrescar la memoria ;)

La línea media o midline es un catéter de entre 8 y 25 cm de longitud que se inserta de forma periférica en el brazo a la altura oportuna (evitando flexura). Recorre los vasos del brazo situando su punta en el paquete vascular que se encuentra debajo de la axila. En ocasiones, la línea media se puede localizar anterior a la vena cava, tanto superior como inferior, si el acceso es inguinal.
Se decide canalizar una midline cuando el paciente presenta un mal acceso venoso y se le vayan a administrar fármacos no irritantes durante 6 días o no más de 4 semanas. Algunos ejemplos de sus aplicaciones serían sueroterapia, sedación, hemoderivados, diuréticos, antibióticos. Es muy común entre los enfermos domiciliarios que precisan terapia intravenosa (TIV).
Imagen obtenida de Nursing Standard (RCNi)

Nosotras hemos tenido la "suerte" de presenciar no una sino dos inserciones de líneas medias en nuestra planta. La primera fue un cambio de vía a un paciente varón de edad avanzada, ya que la midline que tenía implantada había causado una flebitis alarmante. La segunda se le colocó a una paciente joven con acceso venoso muy dificultoso. Obviamente, ambos cumplían las indicaciones que comentaba anteriormente.
El procedimiento se debe realizar con la máxima asepsia, y lo llevarán a cabo dos profesionales de la salud. Uno será quien dirija la intervención con guantes estériles y el otro asistirá con el material sin contactar con el campo estéril. En nuestro caso, dos enfermeras llevaron a cabo este procedimiento:
  1. Acomodar al paciente en la sala de curas, no en su habitación
  2. Localizar el vaso de inserción con un ecógrafo y marcar el punto de inserción con un rotulador permanente
  3. Preparar el campo estéril alrededor del brazo donde se insertará la midline
  4. Apertura y preparación de todo el material siguiendo las reglas de asepsia
  5. Inserción de la línea media
Imagen obtenida de teleflex.com

Para acabar, os dejo por aquí un esquema con los aspectos más importantes de los catéteres de línea media.
Es importante saber todo esto porque muchos pacientes llegan del domicilio con un CVC y como enfermeras debemos saber su funcionamiento y proporcionarle los cuidados adecuados.
Espero que os resulte útil!

Para más información sobre líneas medias pincha aquí.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Vías centrales vs. Vías periféricas


¿Qué tal enfermerxs en potencia? Me he dado cuenta de que no había ninguna entrada sobre vías centrales ni periféricas, algo que tendréis que dominar en el hospital... Así que aquí va una primera entrada introduciendo las vías IV!
  • Vía intravenosa periférica
Una vía IV periférica consiste en la inserción a través de la piel de un catéter plástico, corto y pequeño, generalmente en una vena de un miembro superior. También se pueden cateterizar venas de un miembro inferior o incluso de la cabeza en casos especiales, como neonatos.
Los accesos venosos periféricos se emplean principalmente para la administración de medicación IV, para sueroterapia y transfusiones sanguíneas. Esto es esencial en situaciones como emergencias o cirugías, donde hay que tener acceso al torrente sanguíneo.
Este procedimiento está contraindicado si las venas o la piel de la zona de punción se ven alteradas (flebitis, quemaduras, infecciones, deshidratación...).

  • Vía intravenosa central
Los catéteres venosos centrales o CVC tienen esencialmente la misma función que las vías periféricas, así como extracciones de sangre para pruebas diagnósticas.
Son algo muy común en Oncología, pues la quimioterapia se administra por vía IV. La repetida inserción de vías periféricas puede acabar deteriorando las venas, haciendo más complicada e ineficaz la cateterización periférica para el equipo sanitario y más dolorosa la experiencia para el paciente. En estos casos se valora la inserción de un CVC.
Imagen obtenida de Instituto Barão
de Cirurgia Vascular e Endovascular
Otras razones por las que se considere una vía IV central son tratamientos frecuentes o a largo plazo, tratamiento en domicilio, tratamiento con medicamentos vesicantes (es decir, que pueden dañar gravemente los tejidos en caso de extravasarse) o infusión continua de quimioterapia (24 h).
Las vías intravenosas centrales pueden ser con catéter simple (como el de la foto de aquí al lado), reservorios intravenosos (que podéis ver en la entrada que hizo Olga), líneas medias y PICCs (de las cuales haré una entrada próximamente).







Espero que os sirva de ayuda para las prácticas!
Aquí abajo os dejo una lectura muy recomendable sobre el tema:

lunes, 4 de noviembre de 2019

¿En que momentos hay que retirar y cambiar una vía?

Buenos días enfermerxs en potencia!

Con el tiempo os empezarán a dejar canalizar alguna que otra vía, tema del que os hablará mi compañera Valeria, pero ¿en que ocasiones debemos sacarlas porque están causando problemas al paciente o bien porque ya no están realizando la función que deberían? Aquí os dejo las principales complicaciones con las que nos hemos estado encontrando en el hospital respecto a las vías.

Normalmente en el momento que vamos a administrar medicación y no avanza, debemos probar a lavar la vía (con la ayuda de una jeringuilla y suero fisiológico) y valorar el estado de la vía.

La principal es la flebitis, lo que vendría siendo la inflamación de la vena por alteración del endotelio. ¿Como sabemos que existe flebitis en la vía? Al valorar el estado de la vía nos fijamos si provoca dolor, está enrojecido, inflamado, la zona está acalorada… por lo que estaríamos en caso de flebitis y se debe retirar y cambiar la vía.



Otra muy común es la extravasación que sucede cuando se produce la salida de liquido adminitrado por vía intravenosa desde el vaso sanguíneo al tejido adyacente a la vena. Dependiendo del nivel de extravasación habrá que realizar mas cuidados o menos, como aspirar el líquido extravasado o mantener el miembro mas elevado, aunque en el ámbito hospitalario al tener mínimamente controlados a los pacientes, la extravasación no suele ir más allá por lo que se reabsorbe solo, pero seguimos en caso de retirar y cambiar la vía.



Y por ultimo encontramos la tromboflebitis, que es el caso de inflamación de la vena por la presencia de un coágulo, obstruyéndola y provocando síntomas como inflamación, dolor, eritema, rubor y sensibilidad de la vena. Estos pacientes suelen ser sedentarios, encamados, pacientes oncológicos, obesos, personas mayores de 60… Además se les suele recetar medicamentos anticoagulantes, recomendar medias de compresión y elevar el miembro, extirpar las venas varicosas…
Cabe destacar que dependiendo de la profundidad, distinguimos dos tipos de trombosis: tromboflebitis superficial y tromboflebitis profunda (a nivel profundo del músculo).


¡Y esto es todo! Espero que a partir de ahora os vayáis fijando mejor en el estado de las vías y en los síntomas que os comunicaran los pacientes respecto a estas. Como ultimo apunte, en un paciente que no tiene recetado sueros entre medicación y medicación, os recomiendo lavéis la vía cuando acaba de perfundir la medicación, para evitar futuras obstrucciones y estar pinchando de nuevo al paciente.

Primera imagen: Flebitis
Segunda imagen: Extravasación
Tercera imagen: Tromboflebitis